¿Te operaron de próstata y sigues teniendo pérdidas?
Y te dijeron que ya irían mejorando con el tiempo.
Pero han pasado los meses y sigues utilizando compresa, controlando cuánto bebes antes de salir o mirando dónde hay un baño por si lo necesitas.
O puede que tu problema no tenga nada que ver con una operación. Quizá llevas tiempo con dolor en el periné, molestias al estar sentado, escozor aunque no aparezca ninguna infección o dolor después de eyacular.
Hay algo que todavía sorprende cuando lo cuento en consulta: los hombres también tenéis suelo pélvico y también puede dar problemas.
Y muchas veces llegáis a consulta después de meses, incluso años, con síntomas.
Que algo sea frecuente después de una cirugía de próstata no significa que tengamos que asumirlo sin valorar qué está pasando.
Eso es lo que hacemos en la consulta, en Lugo: valorar antes de tratar.
Después de una cirugía de próstata
Después de una prostatectomía cambia el funcionamiento del sistema que nos ayuda a mantener la continencia y es frecuente que durante un tiempo aparezcan pérdidas de orina.
Aquí lo importante no es simplemente esperar a ver qué pasa.
A esto se le llama incontinencia urinaria tras prostatectomía, y es uno de los motivos de consulta más frecuentes en fisioterapia de suelo pélvico masculina.
Siempre que sea posible, me gusta empezar a trabajar antes de la cirugía.
Así podemos valorar cómo funciona tu suelo pélvico, enseñarte a localizar correctamente la musculatura y comprobar que realmente sabes contraerla y relajarla antes de operarte. De esta forma, cuando llegue el momento de retomarlo después de la intervención, ya sabes qué tienes que hacer.
Y si ya te han operado, también podemos empezar desde ahí.
Porque hay algo que veo muchísimo en consulta: te dicen que hagas ejercicios de suelo pélvico, tú los haces todos los días y nadie ha comprobado si realmente estás contrayendo lo que tienes que contraer.
A veces, cuando pido que contraigan el suelo pélvico, lo que hacen es apretar los glúteos, meter muchísimo la barriga o aguantar la respiración.
Y puedes estar meses haciendo ejercicios pensando que estás trabajando bien cuando realmente no es así.
Por eso utilizo ecografía funcional cuando me aporta información. Nos permite ver en directo qué ocurre cuando contraes, cuando relajas y cuando hacemos diferentes ejercicios.
Y además lo ves tú conmigo, que para aprender a hacerlo correctamente ayuda muchísimo.
¿Y si lo que tienes es dolor?
Dolor en el periné. Escozor al orinar aunque los cultivos sean negativos. Molestias cuando llevas un rato sentado. Dolor después de eyacular. Una sensación extraña de presión o de tener algo dentro.
También son motivos de consulta de suelo pélvico masculino.
Puede haber una musculatura con demasiada tensión o que no consigue relajarse bien, tejidos con menor movilidad, cicatrices, un componente nervioso o un sistema nervioso que lleva mucho tiempo recibiendo señales de dolor y se ha vuelto más sensible.
Y muchas veces no encontramos una única cosa, sino varias que pueden estar influyendo a la vez.
Si te han diagnosticado prostatitis varias veces, no aparece una infección que explique los síntomas y sigues igual a pesar de los tratamientos, tiene sentido valorar si hay otros factores que puedan estar manteniendo esas molestias.
Lo explico en el artículo sobre la neuralgia del pudendo y en la página de dolor pélvico.
El suelo pélvico masculino no es solo próstata y dolor
También podemos valorar problemas de urgencia o frecuencia urinaria, dificultad para vaciar correctamente, estreñimiento o problemas al defecar.
Y también hay hombres sin ninguna patología previa que empiezan a tener síntomas haciendo deporte.
Ciclismo, carrera, levantamiento de peso o deportes con mucha carga e impacto pueden hacer aparecer síntomas que merece la pena valorar en lugar de asumirlos como parte del entrenamiento.
Si tus pérdidas aparecen sobre todo entrenando, te interesa el artículo sobre las pérdidas de orina al hacer ejercicio.
¿Qué hacemos en la primera valoración en Lugo?
Lo primero es hablar.
Quiero saber qué te pasa, desde cuándo, cuándo aparecen los síntomas, si has tenido alguna cirugía, cuándo fue, qué te han explicado hasta ahora y qué tratamientos o ejercicios has probado.
Todo eso me da muchísima información antes de explorar.
Después, si considero que una exploración puede aportarnos información, te explicaré qué quiero valorar y por qué. La hacemos solo con tu consentimiento, explicando cada paso y pudiendo parar en cualquier momento.
Y cuando necesito comprobar cómo está trabajando la musculatura, utilizo la ecografía funcional.
Así no nos quedamos solamente con «creo que lo estoy haciendo bien». Podemos verlo.
Si durante la valoración encuentro algo que creo que necesita estudio médico, te lo diré.
La consulta es individual, en despacho cerrado y sin prisa.
Te lo cuento paso a paso en cómo es una sesión.
Y a partir de ahí hacemos tu plan
No trabajo igual con un hombre que acaba de pasar por una prostatectomía que con alguien que lleva dos años con pérdidas. Y tampoco tiene nada que ver ese tratamiento con el de una persona que viene por dolor pélvico.
Por eso primero valoro y después decidimos qué necesitamos trabajar.
Dependiendo de lo que encuentre podemos utilizar terapia manual, abordaje miofascial y visceral, ejercicio terapéutico progresivo y trabajo específico de suelo pélvico, coordinación, respiración y gestión de presiones.
En algunos casos utilizo también la estimulación magnética (SIS) como apoyo.
Y los objetivos tienen que tener sentido para ti.
Dejar de utilizar compresa. Salir de casa sin estar pendiente de dónde está el baño. Poder estar sentado sin molestias. Volver a coger la bici. Recuperar una actividad que has dejado de hacer por miedo a tener una pérdida.
Trabajamos para eso.
Lo que más me preguntáis
¿Cuándo puedo empezar después de la operación?
Si todavía no te han operado, podemos hacer una valoración antes de la cirugía para enseñarte a localizar y trabajar correctamente la musculatura.
Después de la operación, retomaremos el trabajo cuando sea adecuado según tu evolución.
¿Es normal seguir teniendo pérdidas meses después?
Pero si han pasado meses y continúas teniendo pérdidas, tiene sentido valorar cómo está funcionando tu suelo pélvico, cómo lo estás entrenando y qué ocurre durante las actividades en las que aparecen.
No tienes que limitarte a seguir haciendo los mismos ejercicios y esperar.
Me han dicho que tengo prostatitis crónica y no mejoro con nada
La musculatura del suelo pélvico, los tejidos de la zona, determinados nervios y la propia sensibilidad del sistema nervioso pueden participar en el dolor pélvico persistente.
Eso no significa que necesariamente sea tu caso. Primero tendremos que valorar qué está ocurriendo y, si considero que necesitas otro estudio médico, te lo diré.
¿La valoración incluye exploración interna?
Primero hablamos y, a partir de lo que me cuentes, decidimos qué necesitamos valorar.
Si creo que una exploración interna puede aportarnos información, te explicaré qué quiero valorar y por qué. La decisión la tomamos contigo y puedes parar en cualquier momento.
¿Trabajas junto a mi urólogo?
Cuando un caso necesita el trabajo de varios profesionales, prefiero que estemos coordinados. La fisioterapia puede formar parte del tratamiento junto con urología, oncología, sexología, psicología o unidad del dolor cuando haga falta.
Me da corte que me atienda una mujer
Para mí es una consulta de fisioterapia exactamente igual que cualquier otra. Antes de hacer cualquier exploración te explico qué quiero valorar, por qué y cómo vamos a hacerlo.
Estamos en un despacho cerrado y tú decides en todo momento hasta dónde quieres llegar en la valoración.
Y si llevas meses posponiendo pedir ayuda por vergüenza, prefiero que me lo digas. También podemos empezar por hablar y hacer la valoración a tu ritmo.
Si sigues con pérdidas o con dolor, podemos valorarlo
Si te han operado de próstata y las pérdidas siguen condicionando tu día a día, o llevas tiempo con dolor o molestias en la zona pélvica sin tener claro qué está pasando, podemos empezar por una valoración.
Ver qué ocurre, explicarte qué encuentro y, a partir de ahí, decidir qué tiene sentido trabajar en tu caso.
La consulta está en Lugo, en Rúa das Fontes 26 bajo.