Posparto y diástasis · Lugo

¿Sigues notando tu abdomen diferente después del parto?

Y han pasado seis meses. O dos años. O diez.

Puede que notes el abdomen más abombado, que no consigues activarlo como antes o que determinados esfuerzos te cuestan más. Puede que además tengas pérdidas de orina al toser o entrenar, sensación de peso al final del día, molestias en las relaciones o una cicatriz de cesárea que todavía notas tirante o incómoda.

Y muchas veces todo esto acaba metido en el mismo saco: «es normal, has tenido hijos».

Pero una cosa es que haya cambios después de un embarazo y otra muy distinta es asumir que cualquier síntoma tiene que quedarse contigo.

Y hay algo importante que quiero que sepas: no llegas tarde.

Podemos trabajar a los pocos meses del parto y podemos hacerlo diez años después. Evidentemente, el punto de partida será diferente, pero que haya pasado tiempo no significa que ya no podamos mejorar.

Por eso, antes de decirte qué ejercicios tienes que hacer, prefiero valorar qué está pasando.

Eso es lo que hacemos en la consulta, en Lugo: valorar antes de tratar.

No son solo los dedos que caben

¿Qué es exactamente una diástasis abdominal?

Durante el embarazo, el abdomen necesita adaptarse para dejar espacio al bebé y la línea alba, que es el tejido que une los dos rectos abdominales, se distiende.

Eso forma parte del embarazo.

Después del parto, lo que me interesa no es únicamente saber cuánto espacio hay entre los rectos. Quiero saber cómo funciona ese abdomen.

Porque la diástasis no son solo los centímetros o los dedos que caben entre un recto y otro.

Necesito saber si la línea alba genera tensión, cómo responde tu abdomen cuando haces un esfuerzo, qué ocurre con la respiración y cómo gestiona tu cuerpo las presiones cuando te mueves, coges peso o haces ejercicio.

Puedes tener una separación relativamente amplia y un abdomen que funciona bien, o una separación menor y tener dificultades para gestionar determinadas cargas.

Por eso, cuando necesito verlo con más detalle, utilizo ecografía funcional. Me permite observar contigo y en directo cómo responde tu musculatura mientras hacemos diferentes ejercicios o movimientos.

Y no, en el posparto no miro solamente la barriga

Para mí esto es importante.

El abdomen no funciona aislado. Se relaciona con el suelo pélvico, el diafragma, la respiración y con la manera en la que te mueves y haces esfuerzos.

Si te interesa entender mejor esa parte, lo explico en el artículo sobre el músculo transverso abdominal.

Por eso, cuando valoro un posparto, no me quedo únicamente en medir una diástasis.

Quiero saber si tienes pérdidas de orina, sensación de peso, dolor, molestias en las relaciones, dolor lumbar o dificultades cuando intentas volver a entrenar.

Porque hacer unos abdominales por un lado, unos Kegel por otro y ponerte una faja no me dice qué necesitas tú.

¿Qué hacemos en la primera valoración en Lugo?

Lo primero es hablar.

Cómo fue tu embarazo, cómo fue el parto, cuánto tiempo ha pasado, qué notas ahora, qué has intentado hasta este momento y, sobre todo, qué cosas quieres recuperar.

Después valoro el abdomen, el suelo pélvico y cómo trabajan junto con tu respiración y el resto del cuerpo.

Si has tenido una cesárea, también valoro la cicatriz: cómo está el tejido, si tienes molestias, sensibilidad, tirantez o alguna restricción de movilidad que pueda estar influyendo en cómo te mueves o activas el abdomen.

Y cuando necesito más información utilizo la ecografía funcional para ver qué está haciendo realmente la musculatura.

No se trata de buscar todo lo que está «mal». Se trata de entender qué necesitas trabajar tú.

Te cuento cómo es la consulta, paso a paso, en cómo es una sesión.

Cómo trabajo

Y a partir de ahí hacemos tu plan

Dependiendo de lo que encuentre podemos utilizar terapia manual, abordaje miofascial y visceral, tratamiento de la cicatriz, ejercicio terapéutico progresivo y trabajo específico de abdomen, suelo pélvico, respiración y gestión de presiones.

En algunos casos utilizo también la estimulación magnética (SIS) como apoyo.

No tengo un protocolo de posparto que sirva igual para todas.

Porque tampoco todas llegáis con el mismo cuerpo, el mismo parto, los mismos síntomas ni los mismos objetivos.

Y esos objetivos tienen que ser concretos.

Volver a correr. Entrenar fuerza. Coger a tu hijo sin notar peso. Saltar sin pérdidas. Recuperar confianza en tu abdomen. O simplemente entender qué está pasando y saber qué puedes hacer.

A partir de ahí trabajamos.

¿Y si todavía estoy embarazada?

No hace falta esperar al posparto para empezar a cuidarte.

Durante el embarazo podemos trabajar el suelo pélvico, el abdomen, la movilidad y la preparación física para el parto, además de enseñarte qué puedes hacer durante las primeras semanas después.

Y si aparece algún síntoma durante el embarazo, tampoco tienes que esperar a dar a luz para consultarlo.

Preguntas frecuentes

Lo que más me preguntáis

¿Cuánto tiempo tiene que pasar desde el parto?
No hay una fecha única que sirva para todas.

Durante las primeras semanas ya podemos orientarte sobre movimiento, respiración, cicatriz, cargas y qué puedes ir haciendo.

Después, según cómo haya sido el parto y cómo estés evolucionando, decidimos cuándo tiene sentido hacer una valoración más completa y empezar a progresar con el ejercicio.

Y si han pasado años desde que tuviste a tus hijos, también podemos valorarlo.
¿Una diástasis abdominal hay que operarla?
No necesariamente.

Hay situaciones en las que puede estar indicada una valoración quirúrgica, pero eso lo tiene que decidir el especialista correspondiente.

Antes de pensar únicamente en la distancia entre los rectos, para mí es importante valorar cómo funciona ese abdomen y qué capacidad tiene para gestionar las actividades que haces en tu día a día.
¿Puedo hacer abdominales? ¿Y los hipopresivos?
Depende.

Y sé que no es la respuesta rápida que muchas veces buscamos, pero es la que tiene sentido.

No hay un ejercicio que esté prohibido simplemente por tener una diástasis y tampoco hay un ejercicio que sirva para todas.

Los hipopresivos pueden ser una herramienta más, igual que muchos otros ejercicios, pero no son el tratamiento de la diástasis por sí solos.

Lo importante es elegir el ejercicio que necesitas, hacerlo bien y progresarlo según cómo responda tu cuerpo.
Tuve cesárea, ¿también tengo que valorar el suelo pélvico?
Sí, tiene sentido valorarlo.

El suelo pélvico también ha tenido que adaptarse durante todo el embarazo aunque el bebé haya nacido por cesárea.

Además, en ese caso valoraremos específicamente la cicatriz y cómo se está recuperando la pared abdominal.
¿Puedo llevar al bebé a la consulta?
Sí. Escríbeme antes y vemos cómo organizarnos para que podamos hacer la valoración con tranquilidad.

Si después del parto hay algo que no termina de estar bien, podemos verlo

Da igual si han pasado unos meses o varios años.

Si notas tu abdomen diferente, tienes pérdidas, sensación de peso, molestias o simplemente no sabes cómo volver a entrenar con seguridad, podemos empezar por valorar qué está ocurriendo.

Y a partir de ahí te explicaré qué necesitas trabajar y qué opciones tenemos.

La consulta está en Lugo, en Rúa das Fontes 26 bajo.

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